El cambio climático ya es una realidad y la preocupación por parte de la ciudadanía se ha hecho notar. Poco a poco, los negocios han comenzado a asumir su papel como actores en el desarrollo de servicios sostenibles y la consecución de la Agenda 2030. Poco a poco han ido incorporando a su agenda de servicios estrategias de sostenibilidad y han surgido nuevas oportunidades de negocio.
Los viajes sostenibles fueron tendencia a partir del 2019 y es una tendencia turística que sigue creciendo. Un estudio realizado por Google reveló que el 42% de los anunciantes de viaje prevé que la sostenibilidad sea una necesidad cada vez. Se dieron cuenta de que tener un negocio ‘Ecofriendly’ atrae a los usuarios preocupados por el medioambiente.
Según el último informe de viajes sostenibles realizado por Booking.com, el 72% de las personas que viajan considera que deben tomar decisiones de viaje sostenibles para cuidar el medioambiente.
El nuevo Informe sobre Desarrollo Sostenible 2021 posiciona a España en el puesto 20 en cuanto a aplicación de la agenda 2030 en un ránking encabezado por Finlandia, Suecia y Dinamarca.
El origen del turismo sostenible
Fue a partir de los años noventa cuando empezó a estar en bocas de todos el turismo sostenible. Tras el gran impacto socioeconomico que provocaba el turismo, el Consejo de Europa o la Organización de las Naciones Unidas dictaron las recomendaciones para conseguir un turismo respetuoso con los recursos naturales.
Tras los años, el turismo sostenible ha ganado peso para frenar el impacto negativo que ha dejado el turismo desestructurado y masificando, provocando destrucciones en el medioambiente o a la estacionalidad laboral. Así, los consumidores valoran cada vez más los esfuerzos que realizan las empresas y comercios para incorporar medidas que ayuden a una responsabilidad social.
Los 12 mandamientos del ecoturismo
En 2005, la Organización Mundial del Turismo (OTM) y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, redactaron los 12 objetivos que tienen que tener el turismo sostenible:
- Económico: viabilidad económica para beneficios a largo plazo
- Prosperidad local: contribución del turismo al desarrollo económico del destino
- Calidad de empleo: fortalecer la calidad de los puestos de trabajo y sus condiciones
- Equidad social: justa distribución de la riqueza generada por el turismo
- Satisfacción del visitante: proporcionar una experiencia segura y satisfactoria para todos
- Control local: involucrar a la gente para que conciernen a la gestión y el desarrollo del turismo en la zona
- Bienestar de la comunidad: dotar a las ciudades de recursos para mejorar la calidad del lugar
- Riqueza Cultural: respetar y mejorar el patrimonio histórico
- Integridad del ecosistema: mantener y mejorar paisajes, casos urbanos, zonas rurales...
- Diversidad biológica: conservación de áreas naturales
- Eficiencia de los recursos: minimizar el uso de recursos no renovables
- Pureza ambiental: reducir la contaminación de la zona
Únete a la revolución sostenible
Cada vez son más los complejos hoteleros y empresas de restauración en los que prima la reducción de la huella de carbono y la reducción de plásticos en sus productos. La OMT establece una serie de características para considerar que el lugar cumple los requisitos para ser considerado turismo sostenible:
- Utiliza una parte importante del consumo en energías renovables.
- Hacen uso de iluminación LED para reducir el consumo en un 80%.
- Incorporar sistemas de aprovechamiento de agua, como los de purificación.
- Reduce los residuos a través del reciclado o la reutilización de los materiales para la creación de nuevos.
- Incorporar materiales reciclados o biodegradables en sus amenities.
- En la construcción se ha utilizado técnicas y materiales sostenibles
- Contribuye a la mejora del ecosistema y los paisajes.
Según la OMT el turismo es el responsable del 5% de las emisiones globales de dióxido de carbono (CO2). De este porcentaje, la huella de carbono de los hoteles supone el 20% del total.





